Ir al contenido principal

UN RECUERDO DE MI MADRE: MÁSCARA DE SU SADISMO

MASCARA

Tu voz es una señal de alerta, un indicador de algo diferente. Dependiendo de la persona con la que estés, tu manera de hablar cambia. Actúas como una madre salvadora, una santa para los demás, la heroína siempre lista para socorrer. Pero cuando la escena queda vacía y nadie te observa, tu máscara se resquebraja y aparece tu verdadera malicia. 

Malicia que se asoma en cualquier rincón, en cualquier gesto, en cualquier palabra. Tu sonrisa se vuelve una mueca, tu abrazo una trampa, y tus ojos, que antes brillaban con falsa compasión, ahora relucen con una crueldad que hiela la sangre. ¿Es más fácil vestirse de santa y no de madre? ¿Es más cómodo esconderse detrás de una fachada de bondad y no asumir el papel de quien realmente eres?

"Miguel, Migueeel, Miguel...". "Te estoy hablando, Miguel, Migueeel, Migueeel...". Cada vez que pronuncias mi nombre, un escalofrío recorre mi espalda. Tu voz es un veneno que me desregula, un recordatorio de tu control sobre mí. ¿Por qué me hablas así?, me pregunto. ¿Por qué me tratas como si fuera estúpido? 

Oírte nombrar mi nombre me deja sin aliento, y algo me consume por dentro, dejándome enfermo y paralizado. No tienes control... sobre mí, no más. Me arrebataste la capacidad de confiar, querías corromper mi alma, dejarme vacío y solo. Jugabas conmigo, manipulándome con tus macabros juegos. Me pedías que te trajera algo y, cuando lo hacía, me preguntabas si realmente era lo que querías. "¿Qué te pedí?" "¿Qué te dije?" “¿Migueeel?”

Era una trampa, un juego macabro diseñado para hacerme dudar de mi capacidad. Me golpeabas y me repetías la pregunta, como si esperaras que me convenciera de mi error. Y, para evitar olvidos, me repetía las instrucciones en voz baja. Pero no importaba, porque siempre encontrabas la forma de manipularme. Y ahora, mientras tu voz sigue resonando en mi mente, me pregunto... ¿Cuándo acabará esto? ¿Cuándo dejaré de ser tu títere? La respuesta parece estar escondida en la oscuridad, esperando a ser descubierta... pero ¿a qué precio?
.–Miguel Quintana.



Comentarios

Entradas más populares de este blog

PERDERSE PARA ENCONTRARSE: REFLEXIONES SOBRE LA NECESIDAD DE ESCAPAR Y CRECER EN EL CAMINO

Siento que últimamente mi vida se ha tornado monótomo y aburrida, como si estuviese atrapado en una rutina interminable.  A veces me parece que no tengo el control de mi propia vida, que simplemente floto en la corriente del día a día, sin rumbo ni destino. Es por eso que cuando leí esta frase en una publicación aleatorio en facebook: "quiero irme, aún no sé dónde, sólo necesito ir ahí a perderme. Respirar un poco y seguir adelante", me sentí identificado. Sentí que alguien más comprendía esta sensación de falta de dirección y necesidad de escapar. La idea de irse sin saber a dónde se va suena loco, ¿cómo voy a tomar una decisión tan importante sin tener una meta clara? Pero luego me di cuenta de que en realidad, podría ser liberador. A veces, estar perdido es la mejor forma de encontrarse a uno mismo. Cuando permitimos que nuestras mentes se liberen de las restricciones de la vida diaria, podemos descubrir cosas nuevas sobre nosotros mismos. Además, el simple hec...

HE TOMADO LA DECISIÓN DE NAVEGAR POR ESTE MUNDO CONFUSO E INCOMPRENSIBLE EN SOLEDAD

[ ... Dedico este texto a esa aniñada, sensible, y corajuda personita, que es justa con su entorno y consigo misma, a mi hermana, a mi melliza … ] Fuimos unidos por el amor y el afecto, no por nuestros progenitores, sino por la ley cósmica. Así lo quiso Dios, unirnos a ambos para enseñarnos que en esta vida tendríamos diferentes oportunidades, capacidades y que no enfrentaríamos las mismas dificultades. Mi hermana nació primero. Eligió nacer libremente, mientras que yo me resistí a hacerlo. Nos tocó compartir el vientre, nadando y flotando, y eso no fue ninguna novedad. A veces, especialmente al final, cuando todo apretaba y era incómodo, me preguntaba cómo sería el mundo afuera. No tenía muchas expectativas, pero algo en mí me decía que había algo más allá de ese espacio limitado donde pasamos nueve meses juntos. Nuestra primera lucha fue sobrevivir juntos. Al principio no fue fácil. Yo, todo alborotado e inquieto, me negaba a hacerlo.  Y así, nacimos en posición podálica. Pasamos...

MI DECISIÓN VA A SER FIRME

HERMANA   Hermana, cada vez que te miro me siento enfermo. Algo hace que no pueda estar con vos. Un peso invisible crece en mi pecho y me cuesta respirar. La emoción me desborda y me siento desorientado. Todo se siente de repente. Siento que no puedo ni mirarte sin sentirme abrumado por el dolor. El dolor atraviesa todo el corazón y siento que esto no es amor. Se me hace demasiado. No puedo. Lo siento. Si miraras mis heridas, creerías que exagero o que es un invento. Pero hace mucho que estoy pidiendo auxilio, y esta sensación de ausencia no se me va.  Ya me duele todo el cuerpo. Me duele arriesgar, ser siempre la costumbre de mendigar amor y atención. Siento que vengo lastimándome con un pasado que no puedo sostener. Aún en cada pequeño logro que alcanzo, tu nombre resuena en mi mente como un recordatorio constante de que siempre estarás presente en mi vida. Eres la referencia principal, y siempre habrá comparaciones. Me recuerdan que eres la perfecta, sin dificultades ni pro...