Un río de dudas fluyó durante catorce días. Un obstáculo surgió, una incomodidad me envolvió. Navegué solo, sin ancla ni guía, a merced de mis propios pensamientos, que danzaban como hojas secas en viento otoñal. Me persiguió la vacilación, un bucle dando vueltas, vueltas y vueltas, sin salida. ¿Cuánto tiempo resiste una flor bajo la tormenta? Si se rompe, ¿es culpa de la flor? ¿Por qué para otros parece tan fácil encontrar su camino? ¿Cómo se tranquiliza la ansiedad cuando el miedo amenaza? Al final, me atreví a cambiar mi corriente, dejé que el agua fluyera. Una sensación de alivio me invadió. Me miré al espejo. Un fogonazo de orgullo iluminó mi rostro. Sonreí, pero contuve los dientes. Dejé una pierna balancearse. Aguanté la respiración. Esperando no fallar. Parpadeé cien mil veces. Me reí solo. Me puse muy serio. Solté bocanadas de aire. Pedí perdón en silencio. Quedé suspendido en el vacío de mis propios pensamientos. ¿Es melodramática la búsqueda de identidad? ¿Todo el tiempo est...
SoyAutista y este dos de abril quiero que sepan que no soy una amenaza, ni un problema que se deban evitar por miedo. Busco ser valorado por quien soy, sin prejuicios ni estereotipos; Quiero que sepan que me doy cuenta de que intentan evitarme, como si mi forma de ser fuera contagiosa y temieran contagiarse de mi desesperación. Y no, no soy contagioso. No somos una epidemia; Quiero que sepan que no puedo olvidarme de cada rechazo. Cada rechazo que dejan es una herida que me recuerda que muchos prefieren ignorar mi existencia en lugar de intentar comprenderme; Quiero que sepan que los autistas también tenemos sentimientos y también empatía. No soy un robot. No intenten decirme cómo debo comportarme o ser para ser aceptado, porque sé que mi autenticidad no es una carga que deba ser soportada por los demás; Quiero que sepan que escucho cada palabra que se pronuncia sobre mí, cada juicio y cada comentario que intenta encasillarme en una imágen que no me representa. No soy sordo. No me habl...