Ir al contenido principal

MI DECISIÓN VA A SER FIRME

HERMANA 

Hermana, cada vez que te miro me siento enfermo. Algo hace que no pueda estar con vos. Un peso invisible crece en mi pecho y me cuesta respirar. La emoción me desborda y me siento desorientado. Todo se siente de repente. Siento que no puedo ni mirarte sin sentirme abrumado por el dolor. El dolor atraviesa todo el corazón y siento que esto no es amor. Se me hace demasiado. No puedo. Lo siento.

Si miraras mis heridas, creerías que exagero o que es un invento. Pero hace mucho que estoy pidiendo auxilio, y esta sensación de ausencia no se me va. 

Ya me duele todo el cuerpo. Me duele arriesgar, ser siempre la costumbre de mendigar amor y atención. Siento que vengo lastimándome con un pasado que no puedo sostener. Aún en cada pequeño logro que alcanzo, tu nombre resuena en mi mente como un recordatorio constante de que siempre estarás presente en mi vida. Eres la referencia principal, y siempre habrá comparaciones. Me recuerdan que eres la perfecta, sin dificultades ni problemas, mientras que yo soy el problema que necesita ser arreglado. Sin embargo, renuncio a la idea de poseer aunque sea una fracción de tus cualidades. Renuncio a tener amigos que me apoyen, una familia que me ame y me comprenda, y la libertad de socializar sin miedo. 

Quiero dejar de castigarme por no ser igual a vos, quisiera saber que puedo ser, sin la necesidad de que seas mi bastón. Quiero que me nombren, sin la necesidad de que me comparen con vos. Yo no puedo competir con vos. 

Perdón si te lastimé, nunca fue mi intención hacerte sentir mal. La verdad es que ya no aguantaba más enmascarar el peso de este dolor que me consume. Ya no quiero ser el primero ni el último en nada, solo quiero encontrar un poco de paz y liberarme de esta carga que me ahoga. Quizás así, pueda tener esa respuesta que tanto mi interior me exige y la realidad me supera. Espero que puedas entenderme y que juntos podamos encontrar un camino hacia la sanación y el perdón. 

Acepto enfrentarme con la oscuridad. Esta vez quiero hacer lo que yo quiero. Mi decisión va a ser firme, aunque esté lleno de ambigüedades. No quiero ser una carga para vos, ni que me comparen constantemente contigo. ¿No te cansa que siempre te tomen como referencia?

A veces me pregunto si en todas nuestras diferencias, pudiste observar mis pedidos de ayuda, mi incomodidad. Se dice que entre mellizos hay una gran conexión extrasensorial, que va más allá, ¿Podés sentir mi dolor? Cuando te acercas a mí, ¿no lo sientes? ¿No notas nada extraño?¿Te habías dado cuenta porqué comía de más? ¿No te llamó la atención mi insomnio? ¿Mi asma? ¿Mis crisis de ansiedad? ¿No te decía nada mi aislamiento? ¿Sentías que yo no podía cumplir mi rol de cuidarte? ¿Que esperas de mí? ¿Me amas o fuí un problema?

Migue, tu mellizo.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

INTERLOCKING

INTERLOCKING Here I stand, resisting. I step back, I want to be in front and it scares me. I endure the relentless onslaught. I am diminutive. I am myself and yet not quite. I am the eternal question, the echo in the eternity of being.–Miguel Quintana. BLOQUEO INTERIOR Aquí estoy, resistiendo. Doy un paso atrás, quiero estar al frente y me da miedo. Soporto la embestida implacable. Soy pequeño. Soy yo mismo y no del todo. Soy la eterna pregunta, el eco en la eternidad del ser.–Miguel Quintana.  📷 cottonbro studio MIDNIGHT' S MELANCHOLY: CHASING SHADOWS AND SEEKING SOLACE  Forgive my captivity In the shadows you will find me It is in the night that I find Refuge to drown my sorrows Feeling sorry for myself Martyr of my own story is quite an art I seek to be brave in a barren world Even so, I continue to run incessantly From the demons that dwell within me. –Miguel Quintana. LA MELANCOLÍA DE MEDIANOCHE: PERSIGUIENDO SOMBRAS Y BUSCANDO CONSUELO  Perdona mi cautiverio En las...

HE TOMADO LA DECISIÓN DE NAVEGAR POR ESTE MUNDO CONFUSO E INCOMPRENSIBLE EN SOLEDAD

[ ... Dedico este texto a esa aniñada, sensible, y corajuda personita, que es justa con su entorno y consigo misma, a mi hermana, a mi melliza … ] Fuimos unidos por el amor y el afecto, no por nuestros progenitores, sino por la ley cósmica. Así lo quiso Dios, unirnos a ambos para enseñarnos que en esta vida tendríamos diferentes oportunidades, capacidades y que no enfrentaríamos las mismas dificultades. Mi hermana nació primero. Eligió nacer libremente, mientras que yo me resistí a hacerlo. Nos tocó compartir el vientre, nadando y flotando, y eso no fue ninguna novedad. A veces, especialmente al final, cuando todo apretaba y era incómodo, me preguntaba cómo sería el mundo afuera. No tenía muchas expectativas, pero algo en mí me decía que había algo más allá de ese espacio limitado donde pasamos nueve meses juntos. Nuestra primera lucha fue sobrevivir juntos. Al principio no fue fácil. Yo, todo alborotado e inquieto, me negaba a hacerlo.  Y así, nacimos en posición podálica. Pasamos...